El Té

Contactar con Ignacio Torrecillas Autor: Ignacio Torrecillas

El término español “Té” deriva del dialecto chino Amoy, en el que se pronuncia “Tai”. Surgió de los primeros contactos entre comerciantes holandeses y chinos en el puerto de Amoy.

Según la leyenda china, el descubridor de las propiedades fue el emperador Shen Nung. Una de sus sabias normas fue, que toda el agua destinada al consumo humano, fuera hervida y mientras estaba hirviendo el agua junto a un árbol de té, cayeron algunas hojas en su interior y el resultado le pareció deliciosamente refrescante y reconstituyente.

Se argumenta que el consumo de té (especialmente verde) es benéfico para la salud por contener antioxidantes, flavanoles, flavonoides, catequinos y polifenoles.

Debido a sus catequinos, el té tiene propiedades anti-inflamatorias y neuroprotectoras; puede ayudar en la regulación del apetito y por su afinidad con los receptores canabinoides puede disminuir el dolor y la naúsea, sirviendo también como calmante.

El té verde es un tipo de té (Camellia sinensis)  que ha tenido una mínima oxidación durante su procesado, no es fermentado ya que las hojas se recogen frescas y después de someterse a la torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y se secan.

El consumo del té verde está asociado con una disminución del riesgo de problemas de salud entre los adultos tales como: infartos, deterioro cognitivo y osteoporosis.

Este sitio contiene cookies, si sigue navegando, usted acepta su uso. Ver política de cookies